Resulta que hoy me puse a ver que tipo de agenda sería la adecuada para mi. Las hay de todos tamaños, colores, formas, olores (sí, olores encontré una con aroma a chocolate). Pero aun no decido por cuál.
Sé que dentro de ella me voy a expandir no sólo en fechas y lo que puedo planear, sino en tiempo y lo que vaya a escribir. Por eso tiene que ser una buena agenda.
Con esto del fin de año te entran unas ganas enormes de querer ser mas organizado, eso de "hacer lo que no hiciste en todo el año" y yo quiero una agenda, para agendar todo lo que no quiero olvidar el año próximo.
Tal vez funcione la idea de mandar una pequeño mail por accidente a mis amistades y así tener muchas agendas, me quedo con la que me guste y las demás las puedo vender. O regresar excusando demencia, sirve de que los demás también se ponen a organizar esos pendientes que son tan olvidadizos.
Por cierto.
Pasen buenas fiestas decembrinas.
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