martes, 29 de marzo de 2011

Antes de entrar deje salir.

Traigo la tierra enterrada en el corazón.
¿Saben qué? Vámonos a la chingada.
Antes que quieras entrar déjame salir de la otra calle; si tu sabes, traigo un chingo de bolsas del mandado, me pesan, en ellas va la vida que alguna vez compartimos. Ok Ok. Ya no digo nada.
Traigo las venas disueltas en recuerdos.

¿No les ha pasado que van sentados en el camión, relajados, tranquilos tragando camote mientras observan como el día se va auto-destruyendo fuera de esa ventana, como los niños corren y juegan a ser niños, como los chavos juegan a ser adultos y como los polis juegan a ser buenos, hasta como las señoras se ven como niñas y como las niñas se sienten mujeres; y de repente un berrido los saca del infinito trance que mantenían entre la realidad y la realidad?.
Creo que no me están entendiendo, dije mucho sin decir nada. Me refiero a que a lo mejor como a muchos de ustedes les fastidia demasiado, les caga tanto como a mi el hecho de tener que ir escuchando a cantantes de moda, con voces aguardentosas y compuestas, de esas voces que dices "chales y yo que me quejaba del pinche vagabundo que canta -amorcito corazón yo tengo tentación de un beeeeessssooooo... fiu fiu fiu fiu." me arrepiento totalmente de haberle aventado ese zapato la última vez que comenzó a cantar y se preguntarán porqué.
Pues porque creo que esos berridos de vagabundo son mejor que la pinche voz aguardentosa de Alejandra Guzmán, la tipa ni pa´ un tiro en pantimedias bañada en lodo. Por favor absténganse, pero si la curiosidad es demasiada busquen vídeos de ella; bajo su propio riesgo. Nooo no lo hagan¡¡¡
Pasó, que hoy en el camión un par de féminas secundarezcas iban medio chismeando acerca de algún tipo que le lanzaba el can a una de ellas; era una clásica platica entre amigas "no maaamess, netaaa? ya we dile que si a (nombre de algún tipo x), tu crees? pero como que no sé, si quiero pero ash no sé weee" me dieron igual hasta que una de ellas sin tener compasión de los oídos de las demás personas que íbamos ahí, sacó su celular y con toda la modestia del mundo puso a Alejadrita.. que válgame hasta coros le hacían las dos fulanas.
No me quedo de otra mas que tomar el celular lanzarlo por la ventanilla tomar por las greñas a la responsable y azotarla con fuerza varias veces sobre el asiento de enfrente. No la verdad no.
Espere pacientemente a que cambiaran de canción o que por lo menos comenzará a sonar otra cosa, pero para mi desgracia lo que le siguió vino siendo The horror (imaginen el grito agudo de una vieja cuando acaba de ver algo perturbador) comenzó ese tipo de música pagana que se ha ido propagando cuál congeladas en temporada de calor: Reggeton. (o cómo se escriba).
Benditos sean los inventores del iPod, tome mis audífonos los coloque con cariño sobre mis oídos y por fin se ahogaron las malas notas. Agradezco infinitamente a Led Zeppelin, Las ultrasónicas, Kittie, el hardcore y demás chuches que me acompañaron en el trayecto mientras veía como el mezcal hacia de las suyas, como el atardecer bajaba a besar los pies, y como una señora se acercaba a pedirle a la chica que le bajara el sonido a su celular.
Vivan los camiones. ¬¬

2 comentarios:

  1. JAJAJAJAJA!!! Esas pinches morras no tienen temor a Dios y tampoco se han leído un buen libro de "usos y costumbres de urbanidad" A eso se le llama contaminación auditiva y no conforme con eso nos amargan el camino a todos.
    Tan bonito que es ir en el camión en silencio o con tu propia música, pero sólo en tus oídos, para ti sola, mirando por la ventana.
    Pero ya vez, esa gente retrograda que aun conoce
    la existencia de los audífonos, no me sorprendería que aun cocinaran en hornos de carbón.

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  2. ami me toco algo parecido en un camion, pero en ves de musica eran posters Porno! :/

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