Lastima para los que no salieron; para los que sí.. Que chido.
Válgame, hay días de flojera exquisita en los que literalmente te cansas de no hacer nada, que no?
Pero hay otros días en los que haces tanto que dices "carajo que ya termine el día" PERO¡¡¡....
Existen otros días en los que estas hasta la madre, vas cansado, con hambre, sed y sin dinero sin embargo todo te vale madres por una simple razón: Caminas de la mano de aquella persona con la que hasta el tiempo parece ser nada.
No es que eche flores simplemente es lo que es.
Pareciera que el y yo nos convertimos en dos personas caminando al paso del otro, pareciera que somos iguales, que somos de los dos, pero para nuestra mala, maldita fortuna, yo ya no estaré aquí, y es que quiero regresar, quiero estar junto a el, pero de que sirve solo un pinche deseo si la distancia nos amarra indignada.
Sol, caminamos, platica, un beso, dos besos, y las personas nos observan que se jodan las personas, cuando estamos, cuando existimos sólo queremos ser dos y olvidarnos del pasado, vivir el presente e imaginarnos ese futuro al cual tenemos miedo.
Pero mas miedo deberíamos tener ahorita.
Ese día llegue a tu casa, tu padre me saludo me invitó a pasar y entre a tu cuarto muy amablemente me dijo que aun no llegabas del trabajo me permitió esperarte ahí y ahí me quede.
Un ropero
La cama
Una mesa
Una tele
Un sofá cama
Una ventaba
y todas mis desveladas hicieron que sucumbiera en el sofá, me recosté y espere impaciente tu llegada, la televisión, esa puta de colores no hizo su trabajo y quede dormida, pero no soñé.
Te sentí al llegar, tus labios cálidos se posaron en mi frente un como estas fue lo único que escuche, lo demás era lo de menos ya estabas aquí, yo estaba ahí.
Y platicamos y recordamos y nos añoramos y nos besamos por primera vez en un año.
Un año de penurias, enojos, reclamos, una pantalla, medias llamadas y ningún te quiero, no somos melosos, somos lo que somos. Un par de pendejos, que se buscan aun en los kilómetros.
Quisimos cruzar el cielo, pero mejor cruzamos la ciudad en busca de un Burger King, quisimos diamantes pero mejor me compré un anillo de piedritas, quisimos quedarnos pero preferimos regresarnos a nuestras casas, los rayos de esa noche no nos dejaron mucho por hacer.
Y los días siguen y seguimos sin vernos. Y las vacaciones deberían ser infinitas para así poder verte y tocarte aunque sea en el imaginario; que mas da. Total el tiempo parece no esperarnos.
Con café o sin café sabes que mi taza es tuya.
sábado, 23 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
No me quiero decir mentirosa.
¿Hasta que punto vale la pena el esfuerzo? Cuando lo que construyes se está desbaratando por las casualidades o por las decisiones. La segunda es la parte íntima y particular que podría definir el color del alcohol que tienen mis uñas.
En qué punto debo decidir, alejarme y sentirme vacía, conformarme con lo que tengo.
¿Cuántas heridas tengo?
¿Cuántas me faltan?
¿Cuántas ya son cicatriz?
El remordimiento se carga hasta el momento en el que nos atrevemos a vernos frente al espejo.
No hay razones, no hay motivos, no hay nada.
¿Dónde putas quedó la luz?
El maldito regalo que bendijo nuestras desventuras imposibles y nuestros sueños cómodos los cuales quedaron como simples trozos de inocencia compartida.
Yo quedo en la fotografía de tu armario donde me desvelo sobre el regazo de la luna en madrugada.
Cambio zapatos por el don de vivir.
¿Porqué no intentas saborear la perdida de un amante. Seamos la voluntad del viento y la necesidad de la ceguera.
La princesa se encerró en la torre
en el lindo intento de fugarse con el tiempo
y de recostarse bajo las escaleras
la bella del cuento quiso ser dulce
envolver sus colores y derretirse como el chocolate
con el reflejo de la lámpara
pero entonces
despertó del sueño.
En qué punto debo decidir, alejarme y sentirme vacía, conformarme con lo que tengo.
¿Cuántas heridas tengo?
¿Cuántas me faltan?
¿Cuántas ya son cicatriz?
El remordimiento se carga hasta el momento en el que nos atrevemos a vernos frente al espejo.
No hay razones, no hay motivos, no hay nada.
¿Dónde putas quedó la luz?
El maldito regalo que bendijo nuestras desventuras imposibles y nuestros sueños cómodos los cuales quedaron como simples trozos de inocencia compartida.
Yo quedo en la fotografía de tu armario donde me desvelo sobre el regazo de la luna en madrugada.
Cambio zapatos por el don de vivir.
¿Porqué no intentas saborear la perdida de un amante. Seamos la voluntad del viento y la necesidad de la ceguera.
La princesa se encerró en la torre
en el lindo intento de fugarse con el tiempo
y de recostarse bajo las escaleras
la bella del cuento quiso ser dulce
envolver sus colores y derretirse como el chocolate
con el reflejo de la lámpara
pero entonces
despertó del sueño.
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