miércoles, 8 de junio de 2011

Mis deberías.

Mis deberías son muchos y excesivamente quejumbrosos, mis deberías se remiten a aquellos días en los que aun nos veíamos con buenos ojos o al menos eso hacíamos creer a los demás y ¿quiénes son los demás? los que están ahí siempre observando. No tengo ganas de hablar por eso me vine a escribir a derrochar con encanto desconocido una página que por mucho quedó olvidada. Un par de meses nada serio.
Estos días han sido sumamente abrumadores-aburridos tirándole a no tener nada que hacer.
Rompí una amistad
recordé otra vieja
escondí una supuesta
me cansé de las mismas charlas
y mandé a la chingada a mucha gente
y ¿saben qué?
no me importo hacerlo
no me importo dejar atrás una vida que me venia arrastrando por mucho y jodidamente me vale caer en un lugar común con las palabras de que otra manera podría describir una situación de lo mas común en mi vida. Me la he pasado varios años construyendo, rompiendo, reconstruyendo, vendiendo, comprando, aceptando, regalando, sueños, hombres, mujeres, ideas, amistades, amores, odios, rencores y todo en suma abundancia sin que nadie se de cuenta. Sin que yo me dé cuenta.
Patético a decir verdad que ni siquiera tenga el impulso de luchar por algo mejor para mí y no hablo de algo mejor en mi vida, no hablo de algo mejor en mi tiempo hablo de algo mejor que estar acompañada y no estar con nadie, hablo de querer ir a algún lado sin temer si quieres regresar o no, hablo de volver a sentir el dejo de duda en mi pensamiento a lo mejor sólo hablo por hablar.
Se me olvido que alguna vez me llegue a hacer una promesa una en la cual se escondía un secreto que ni yo conocía.
Creo que me he estado ocultando mucho mucho, creo que he llegado a ser una mierda, aveces hay que ser una mierda para sentirnos presentes, las personas deciden que tan alto quieren volar pero siempre hay un dedo que decide que tan fuerte será el putazo.